TE AMÉ…

Te amé amor, tantas veces sin tú,
sin tú saberme… tuya. 
Sin verte, sin conocerte de nada, 
sin verme en tu mirada.
 
Te amé amor, tantas veces en silencio,
sin que yo quisiera, 
sin memoria de nada, sin esperanzas…
Tan sólo supuse que me amabas; 
y en mis sueños te amé, como ama, 
una diosa Vestal consagrada a la soledad,
sin que tú supieras, sin que yo quisiera…

Tantas noches te amé, amor, en mi mar,
en mi mar de soledad, saturada de sal; 
y de ansias de amar, sí de amar, 
de amar sin lágrimas; 
pero tú, sólo eras lumbre en la distancia, 
o quizás, ese pupilo azul 
que sólo se ama desde el alma sin esperar nada…

Lo cierto amor, es que tal vez, realmente te amé … 
Y que tal vez, en mi, el amor ha vuelto florecer, lo sé, amor, lo sé.

© Hergue Azul.

SÓLO TÚ.

Sólo tú
y nadie más
conoce el color
de mis mañanas
y lo que oculto
en la mirada.

Sólo tú
y nadie más
conoce el sabor
de mi alma
enamorada,
el lunar
de mi espalda;
y el secreto que guardo
en la almohada…

Sólo tú
y nadie más
me sabe
alma enamorada
como nadie jamás
me sabrá…
bien lo sabes…

© Hergue Azul.

TENGO QUE ADMITIR.

Tengo que admitir
que te extraño,
mi chiquito.
Mucho más de lo necesario,
dulce amor mío…
Extraño tu mirada pícara
con chispas de malicia;
y tus pequeñas cosas,
que tan bien ocultas
con tu sonrisa de lágrima…
Que bien sabéis ¡Cuánto me gusta…!
Cuánto provoca a mis ansias locas,
de querer besar
la comisura de tu labios,
de devorar tu infinita boca…
De perderme en tus brazos …
De amarte a gusto, bien, bien despacio…
De hacerte mío, sólo mió.
De vivir éste holocausto de pasión
entre tus brazos…
¡De susurrarte al oído, te amo,
te extraño, te necesito…!
Al oído mi chiquito…
De gritar Quédate…!
Quédate por siempre, conmigo
dulce amor mío…
Te lo suplico…

©Hergue Azul.

CÓMO OLVIDAR.

 

Cómo olvidar el momento
el mágico momento que te conocí,
si mi alma, mi pobre alma candida
se asfixiaba entre nostalgias.

Cómo olvidar tus palabras,
palabras de amor susurradas,
susurradas al oido, al alba,
a mis mañanas, a mis sabanas…

Cómo olvidar tu sonrisa,
tu sonrisa sarcástica, villana…
Tu mirada de deseo preñada
recorriendo mi espalda…

Cómo olvidar tus labios,
tus labios, tu voz cálida,
tu voz acariciando mis alas…
Tus manos cálidas posadas
al sur de mis tolerancias
mientras me amabas, te amaba.

Cómo olvidar cada beso,
cada caricia blanca que lleva
mi alma en su retina tatuada.
Cómo llenar tu lado de la cama…
Qué hacer cuando mis noches
en silencio con ansias te reclaman…

© Hergue Azul.