SENRYU

Hijo del viento
hermosa y grasil ave,
elfo zumbante.

¿Mis pensamientos
a dónde los llevaste,
zaeta de jade?

Mi oído te espera
serpentina parlante,
versus vibrante.

Chispa de fuego
maravilla celeste,
poesía en el aire.

© Hergue A.

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SIN RASTRO

Cuando sin querer te siento, tan ajeno y tan distinto
a todo cuanto soy, tiemblo en una oscura incertidumbre,
que invalida todas las constante por las que declaro vivo
y me aferro a lo que jamás… Con certeza podrá salvarme.

Intento cambiar todos mis pensamientos
como quien cambia cada día los pies de zapatos,
y me invento paisajes con colores nuevos y brillantes.
Visto el otoño con un traje de invierno cálido.

Cuento uno a uno los pétalos de los geranios
para ver, si en la noche se ha perdido alguno.
Ayudo al colibrí a construir su minúsculo nido
en el rincón más florido de mi oscuro habitáculo.

Intento todo, para hacer más diáfano mi calendario
que se esfuma como el humo de un cigarro,
sin dejar un mísero rastro, de mi paso por este mundo.
Donde todo sabe a poco, y cada esfuerzo…
Es como una gota, en la inmensidad de un océano.

Hergue A.

SÉ QUE NO ESTOY PÉRDIDA

Soy la pieza de un puzzle que no encuentro,
una soñadora ilusa con los pies descalzos,
que busca alivio en los guijarros del campo.

Una niña de labios rojos con el pelo suelto,
que juega a ser mujer con muñecos de barro,
con pequeños retazos de azul en el recuerdo.

Un mar tranquilo que solloza en silencio.
una pausa nítida donde reposa el tiempo,
una ciudad en ruinas que presume ser templo.

Soy todo lo que no ves cuanto te miran mis ojos,
soy todo lo que no escuchas cuando te abrazo,
soy todo lo que no sientes cuando que te amo.

© Hergue A.

YO ME QUIERO LIBRE

A veces prefiero encerrarme
en mi mutismo férreo, aislarme
en mi sepulcro de silencio,
para no romperme en mil pedazos.

Porque siento que me muero
cada segundo que vivo, sólo
por ser mujer en un mundo
que te mira con un monóculo.

En un mundo con cánones rígidos,
donde se nos mide con un metro
como si fuéramos simples troncos,
en el banco yerto de un aserradero.

En un mundo donde sólo importa
como luces con un vestido nuevo.
En un mundo con perjuicios absurdos
donde el físico cuenta más que la inteligencia.

Donde tenemos que vivir pendientes
de ridículos estándares de belleza,
para ser aceptadas como buenas…
Como si fuéramos muñecas de feria.

Mujeres de noventa, sesenta, noventa
como las de las revistas del kiosco,
y no, no es que ser modelo sea pecado,
ni presumir de un cuerpazo perfecto.

¿ A quién no le gustaría eso…?

Pero no todas podemos serlo, ni lo pretendemos,
sólo queremos ser mujeres libres como el viento
y que se nos respete y ame por lo que somos
sin avergonzarnos de ser talla extra sin reservas,
sin que nos pongan hirientes y ridículas etiquetas.

© Hergue A.

ME NIEGO

Se acabó.
Se han marchitado
las margaritas.
Nunca seré poeta.
Sólo hay borrones de tinta
y poemas mediocres
en mi agenda,
y me niego a escribir
bazofia sin médula,
por mera complacencia
sin que sirva de algo,
al menos para mí misma,
antes prefiero
contar ovejas
mientras no duermo
o emborracharme con la tinta;
pero sobre todo,
me niego a escribir
lo que no sienta
que me grita
desde las entrañas,
lo que no me arda
cuando lo escupa,
lo que no me queme
en la boca,
lo que no me galope
en la sangre,
como una fiera salvaje.
Lo que no sirva de abono
para abrir nuevos senderos,
lo que no rinda su fruto
para ayudar a un enfermero,
para detener un desahucio,
para educar un retoño,
para ayudar a un abuelo…
Para detener este invierno
que nos deja mudos.

© Hergue A.

A VIDA

Cuando ya la tarde
comenzaba a perderse
entre las brumas
del lejano horizonte, me senté
concienzudamente
en mi rincón favorito,
y me busque sin verme
en cada gruta
de mi subconsciente,
en cada encriptada sima,
en cada borrosa nota
por mis manos escrita,
en cada palabra dicha
por voluntad propia, y hasta
en el marrón gris
de mis pupilas.

Me busque
en la esencia misma
de mi propia persona,
para ver si encontraba algo
que valiese la pena
para aferrarme a vida, y no,
no encontré nada
de lo que sentirme orgullosa, además
mi hermosa familia.

Volteé cada página
de una vida, vivida a penas,
y sólo encontré
para mi total vergüenza,
mentiras y más mentiras,
verdades contadas a medias,
esculpidas a consciencia
con metáforas bonitas,
para mantener vivas
las apariencias; mientras
yo estaba muerta.

También encontré
lágrimas y penas
secas sobre mis mejillas
que me minaron el alma
con sus malditas miserias;
por eso hoy, me declaro
territorio en guerra,
y esto será a vida,
a pulmón abierto,
a corazón pleno
como me diría Gloria,
en la dedicatoria
de su libro de versos,
o al más puro estilo
del último poeta de alcantarilla
que en pocos versos
dijo verdades como templos,
con su pluma en ristre, y su labia
cargada como un manchester.

© Hergue A.

ENTÉRATE MUJER

En medio de este caos
convulso y revuelto
que llamamos realidad,
que nos ametralla la esperanza,
yo simple mortal, me pregunto
¿De qué sirve
vivir buscando sin ver,
ventanas entre paredes altas?
¿De qué sirve
acomodarse en el confort
de una soledad
que te acompaña a medias?
¿De qué sirve
vivir enclaustrada,
entre aciagos
barrotes de nostalgia,
refugiada en la nada ?
Entérate mujer
que la vida se nos dio
para gastarla,
y si no encuentras
nada mejor que hacer,
sal mundo a patear latas…

© Hergue A.